LA RESPONSABILIDAD

La responsabilidad no es un talento con el que naces, sino que se adquiere conforme vas creciendo. Tu sentido de responsabilidad puede venir de los demás miembros de tu familia o de alguien que hayas visto en la tele. No obstante, puedes escuchar y ver cosas totalmente diferentes, ya sean buenas o malas. Es por esto que tu sentido de responsabilidad depende únicamente de ti, pues tú eliges tu propio comportamiento, acciones y palabras.

Por lo tanto, la responsabilidad es una habilidad que aprendes con el tiempo. Sin embargo, hay diferentes caminos para aprenderla, pues tú moldeas tu personalidad con tus acciones. Por ejemplo: tú escoges si eres flojo o te levantas temprano todos los días; si quieres ahorrar o gastar dinero sin medida. Todo se trata de probarte a ti mismo que puedes ser y que realmente eres una persona confiable.

Al final, todo se resume en tus propias decisiones conscientes, por lo que culpar a otros por tus errores es algo fuera de lugar. Con esto sobre la mesa, aquí te compartimos algunos consejos sobre cómo mejorar tu sentido de responsabilidad:

 

1.    Deja de crear excusas para ti mismo

Cuando cometas un error, hazte cargo de él. En lugar de transferir la culpa a alguien o algo más, di la verdadera razón por la que fallaste al hacer algo. Crear una excusa solamente te evidencia como una persona irresponsable o, peor aún, como un cobarde. Si no puedes terminar una tarea a tiempo, no hagas la promesa.

Necesitas pensar claramente sobre lo que no puedes hacer y lo que sí, para evitar estar inventando excusas para salvarte. O mejor aún, cuando te encuentres en este tipo de situaciones, explica por qué no terminaste tus deberes en lugar de atacar con una mentira adornada.

2.    Deja de quejarte

Los quejicas son personas que, por lo general, hablan mucho pero hacen poco. Pueden ser muy buenos con las palabras, pero cuando se trata de actuar, no pueden moverse. Como alternativa, puedes dejar de quejarte y reaccionar para responsabilizarte de las cosas. Si no te gusta cómo se está llevando a cabo cierta tarea, hazla tú o sugiere algo a la persona que lo está haciendo para llegar a una mejor solución de una manera tranquila.

Si únicamente te la pasas quejándote, tus palabras no tendrán sentido y estarán llenas de frustración y negatividad. Parecerá que no puedes encontrar nada bueno que decir y, al ser tan negativo, solo estás siendo miserable. Por lo tanto, deja a un lado las quejas para que puedas tener una mente más positiva y seas más feliz.

3.    Aprende a manejar tus finanzas

Una de las mayores responsabilidades que tienes como persona adulta, es cuidar tu dinero: tienes un trabajo, recibes un salario y tratas de sobrevivir mes a mes. Probablemente, tratarás de ahorrar un poco en caso de emergencias, lo cual es una excelente idea. Desafortunadamente, no todos aprenden o saben manejar sus finanzas.

Por lo general, la gente gasta la mayor parte de sus salarios antes de que llegue la siguiente quincena y, algunas veces, se niegan a pagar deudas porque se topan con otras cosas. Esto es un ejemplo de lo que una persona irresponsable hace.

Si quieres ser tomado en serio y vivir una vida normal, necesitarás aprender a manejar tus finanzas. Deberás aprender a: pagar tus deudas en cuanto llegue tu cheque; comprar despensa y hacer un plan para distribuirla; ahorrar un poco o invertirlo. Todo esto es mejor que gastar tu sueldo de manera desenfrenada, pues solo terminarás con más deudas y otros problemas.

 

4.    Evita procrastinar

Las horas que pasas navegando en Internet, revisando tus redes sociales o sin hacer nada, pueden ser utilizadas en cosas más productivas. Por ejemplo, puedes leer un buen libro, salir a caminar, hacer ejercicio o simplemente, podrías terminar aquellos proyectos que has dejado a un lado. La procrastinación no te lleva a ningún lado. Si tienes tiempo libre, úsalo de manera inteligente y creativa.

5.    Sé consciente y apégate a tus horarios

Tener una rutina es bueno, pues significa orden y cosas funcionando a la perfección. Si estás trabajando, trata de levantarte a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana podrías hacerlo más temprano en lugar de quedarte en cama hasta mediodía. Esto te ayudará a tener más consistencia en tu vida.

Además de esto, levantarse temprano te permite tener más tiempo para hacer lo que quieras antes de que termine el día. Por otro lado, puedes solo relajarte y disfrutar tu día libre. Si estás estudiando, procura hacer un hábito y estudiar regularmente. Si vives en el extranjero, llama a tu familia y amigos una vez a la semana.

Igualmente, es importante que lleves una agenda para tus actividades laborales y tareas personales. Si haces algunas acciones de manera repetitiva, sigue así, pues salirte de tus horarios podría arruinar toda tu rutina y dejarte un poco desbalanceado.

Ser responsable significa que tienes el control de todo lo que haces y no permites que otros tomen la culpa. No te olvidas de tus amigos y familia, sin mencionar que no dejas que la flojera se apodere de ti al momento de trabajar. Si te asignan una tarea, puedes realizarla sin problemas.

Esto es lo que la gente responsable hace. Aceptan cada actividad, sin importar si es algo de trabajo o personal. Ellos no dejan las cosas a medias y ni se hacen las víctimas, pues tienen los pies bien puestos sobre la tierra.

 

 

 

 
 

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